
VALORES SINDICALES
Introducción
El
Hombre es Persona
El Hombre es Persona Social
¿Qué es
un Valor?
Importancia de los Valores
Tipos
de Valores
INTRODUCCIÓN
|
Los valores son razones del corazón que la razón
no entiende
Pascal |
Uno
de los temas filosóficos frecuentemente desarrollados en la segunda mitad
del siglo XX ha sido el de los valores.
En
los años recientes se ha prestado mucha atención, justificadamente, al tema
de los valores, particularmente en los foros públicos. La palabra misma y
sus derivados, como valiosos, sugieren algo sumamente importante e
interesante. Estas expresiones nos atraen casi por instinto: parecen
comunicar algo fundamental, algo que yace en la raíz de nuestra experiencia.
Pero
a pesar del atractivo de la palabra, es difícil explicar exactamente qué
entendemos por “valores”. Aunque a primera vista el concepto parece el mismo
en los ámbitos de la economía y el de la experiencia humana, un análisis más
atento revela diferencias sustanciales, que son decisivas para comprender
los valores en la esfera humana.
El
tema de los valores nos ayuda a tener una visión más amplia de lo que sucede
a diario con el comportamiento de algunas personas y su relación con los
demás.
Durante las últimas décadas, el hombre ha levantado ciudades de dimensiones
espeluznantes, ha viajado a otros planetas, ha llevado a cabo las más
sorprendentes investigaciones científicas, ha sabido implantar las más
modernas tecnologías. La sociedad actual ha fomentado estilos de vida que
destacan los aspectos racionales de la persona y refuerzan el valor social
del trabajo, pero en ese afán, se ha descuidado la comprensión de las fibras
emocionales básicas del ser humano, tales como el amor y el odio, el placer
y el sufrimiento, lo cual ocasiona serios obstáculos en la integración de
las relaciones humanas. Los valores humanos se están transformando en el
mundo. Hoy predominan contravalores como la corrupción, placer y el
individualismo entre otros, que están contaminando el espíritu de la
convivencia y la superación humana.
Actualmente el hombre experimenta un deseo ferviente de redescubrir su
verdadera dimensión. Después de mucho tiempo de invasión de la máquina y de
la tecnología, cansado de tanto mercantilismo, el ser humano se ha vuelto
sobre si mismo para trascender.
La
familia y la escuela son las bases más importantes del hombre ya que en
ellas se trasmite la enseñanza de los valores.
Hablar de valores no sólo basta enumerar y describir, hay que hablar de
transmisión, de su educación. “Para educar hay que tener una meta “y nuestro
propósito precisamente es que la persona transmita sus valores.
Por
lo anterior, se vuelve urgente que los seres humanos mantengamos un estricto
control sobre nuestras actitudes y busquemos asiduamente ser protagonistas
de actitudes siempre positivas.
“LÍDERES DEL SIGLO XXI AL SERVICIO DEL HOMBRE”
EL HOMBRE ES PERSONA
|
No trates de convertirte en un hombre de éxito,
procura ser un hombre de valores
Albert Einstein |
La
palabra castellana "persona" viene del adjetivo latino personus, que
significa resonante; personare equivale a "sonar fuerte", hacerse oír.
Hablar del hombre como persona, es necesariamente hablar de la dignidad de
la persona humana; de aquello que la distingue y la hace única en todo el
universo creado.
A su
vez, el hombre es la única criatura capaz de comunicar, de comunicarse con
otras criaturas iguales a él. Muchos otros animales son capaces de informar
a sus semejantes (abejas, hormigas, delfines, etc.) Pero el resultado de esa
información es una reacción instintiva, nunca una reflexión.
En
el hombre existe en forma natural, un deseo de permanencia, de continuidad,
de comunicación “con los que siguen”, y así, el hombre por medio de la
comunicación con los otros que existen fuera de él, crea cultura, manifiesta
su necesidad de trascender.
A
partir del conocimiento que tiene el hombre de sí mismo y del universo, es
decir a partir de las ciencias humanas se puede válidamente establecer que
el hombre es el único ser de la creación por nosotros conocida, que es capaz
de reflexionar.
El
hombre no nada más sabe, (cosa que ocurre en muchos otros seres) si no que
sabe que sabe. El hombre es por lo tanto un ser inteligente. De él podemos
decir que es “sustancia individual de naturaleza racional”. En el ser humano
se hayan dos capacidades, ausentes en el resto de los animales: la
inteligencia y la voluntad. Gracias a éstas dos capacidades en el conocer y
en el querer (conocer profundo y querer libre), la persona goza de dominio
sobre otras potencias al que el animal, genéricamente considerado, se
encuentra sometido. Puede decirse del hombre lo que no puede ser afirmado de
los demás animales con los que comparte el género: El hombre es dueño de sí.
EL HOMBRE ES PERSONA SOCIAL
|
El ser humano es responsable de lo que hace, de
lo que ama y de lo que sufre
Víktor Frankl |
La
persona humana, por su misma naturaleza, tiene absoluta necesidad de la vida
social, el hombre no puede bastarse a sí mismo para alcanzar su desarrollo
completo, sino que necesita para ello de los demás y de la sociedad.
Biológicamente el hombre nace como uno de los animales más indigentes: es
totalmente incapaz de sobrevivir por sí mismo, una vez nacido, le es
indispensable venir al mundo en sociedad, la más elemental, la familia. La
tendencia del hombre a comunicar, a desarrollar cultura es una exigencia
propia de la naturaleza del hombre y es por lo tanto base natural de la
sociabilidad.
Esta
sociabilidad humana es el fundamento de toda forma de sociedad y de las
exigencias éticas inscritas en ella.
Este
principio de interdependencia persona sociedad, vinculado esencialmente al
de la dignidad de la persona humana, se refiere al complejo entramado de la
vida social del hombre que se regula según leyes propias y adecuadas.
Las
leyes propias de la relación persona - sociedad, sociedad - persona y
sociedad – sociedad, deben estar basadas en los principios permanentes que
se derivan de la dignidad de la persona (valores).
Aun
cuando el tema de los valores es considerado relativamente reciente, en
filosofía, los valores están presentes desde los inicios de la humanidad.
Para el ser humano siempre han existido cosas valiosas: el bien, la verdad,
la belleza, la felicidad, la virtud.
Sin
embargo, el criterio para darles valor ha variado a través de los tiempos.
Los
valores son motivo de cambios y transformaciones a lo largo de la historia.
Surgen con un especial significado y cambian en relación a las distintas
épocas de la sociedad.
Los
valores son considerados referentes, pautas o abstracciones que orientan el
comportamiento humano hacia la transformación social y la realización de la
persona. Son guías que dan determinada orientación a la conducta y a la vida
de cada individuo y de cada grupo social.
No
basta descubrir los valores, es necesario cuidarlos y educarlos pues las
personas se desarrollan para mejorar continuamente no como un anexo a
nuestra forma de ser, sino como parte de nuestro actuar cotidiano y para
llegar a este punto hace falta tener ilusiones. Una ilusión por mejorar
personalmente; para mejorar la sociedad en que vivimos, sirviendo a los
demás procurando su bienestar con nuestro actuar hacemos a otros vivir los
valores. Concientes de que el desarrollo personal no termina, pues los
valores dan criterio y forman buenos hábitos.
¿QUÉ ES UN VALOR?
Un
valor es lo que consideramos valioso, importante, estimable y necesario. Es
algo que nos hace sentir bien y nos eleva el espíritu. Es aquello que con
las experiencias se va armando, cuidando y se lucha por conseguirlo y
conservarlo.
Un
valor es algo que perfecciona al que lo posee, es algo valioso que lo
enriquece y que se está orgulloso de tener”.
Hay
valores que nos hacen ser mejores y otros que nos hacen ser “mucho mejores”
si lo que busco en la vida es llegar a ser una persona de éxito, preparada,
ordenada, agradable, simpática, con autoridad, etc., lo que busco es algo
valioso y me va a beneficiar. Pero hay otros valores que me perfeccionan en
lo profundo, que me hacen crecer como persona, que me dan más calidad humana
y que dependen solamente de que yo los quiera hacer míos y ponga esfuerzo en
lograrlo por ejemplo: La justicia, la honestidad, la valentía, la
sinceridad, la modestia, el dominio de mí mismo, etc.
LA IMPORTANCIA DE LOS VALORES
La
importancia de los valores nos permiten definir con claridad los objetivos
de la vida, nos ayudan a aceptarnos tal y como somos y a estimarnos, al
tiempo que nos hacen comprender y estimar a los demás. Los valores nos
ayudan a conducir nuestra vida hacia la felicidad, la trascendencia y
descubrir la razón de vivir.
TIPOS DE VALORES
Todos poseemos valores que influyen en nuestra conducta, aun en la gente más
liberal.
Cuando la conducta de una persona parece estar fuera de lo normal, más que
evidenciar que carece de valores muestra que sus valores están en crisis.
Veamos cada uno de ellos para que conozcas sus características y eso te
ayude a establecer tu propia jerarquía (escala de valores) a continuación te
describiremos los tipos de valores:
Valores económicos: Estos valores son los
que satisfacen tus necesidades fisiológicas (casa, comida, vestido, cosas
materiales); su fin es alcanzar la riqueza y la comodidad.
Son
valores muchas veces necesarios, pero si les das demasiada importancia en tu
vida, existe el riesgo de que te detengas sólo en lo material y pierdas de
vista el verdadero sentido de tu vida. Nunca debes olvidar que la felicidad
no la encontrarás al tener más, sino al ser más.
Valores físicos: Satisfacen tu necesidad de
seguridad. Son todos aquellos que buscan la salud y la perfección de tu
cuerpo y que te llevan al bienestar físico, hay personas que le dan tanta
importancia al cuidado de su cuerpo que se olvidan del alma y de la
verdadera trascendencia de su vida.
Valores sociales: Como su nombre lo indica,
estos valores son los que satisfacen tus necesidades sociales, de ser
conocido, reconocido, respetado y apreciado por los demás. Buscan alcanzar
el poder, la fama y el prestigio ante los que te rodean.
Valores afectivos: Son los que satisfacen
tus necesidades de amar y sentirte amado. Buscan el afecto y el placer.
Entre ellos está el compañerismo, la solidaridad, la amistad y el amor en
todas sus formas humanas. Dentro de éstos valores, encontramos los valores
familiares. La familia es un valor, porque dentro de ella recibes la vida,
aprendes a amar y a ser amado, a comprender y ser comprendido, a ayudar y
ser ayudado, a ser libre y fiel, y es donde vas formando tu propia
personalidad.
Valores intelectuales: Te dan claridad y
profundidad de pensamiento, y te permiten una búsqueda sincera de la verdad.
Esos valores te perfeccionan en cuanto a ser dotado de razón y te encaminan
a la sabiduría. Entre estos tenemos el valor del estudio, la investigación,
el análisis de problemas, y los llamados valores psicológicos, que son todos
aquellos que buscan la salud de tu mente. Así como es importante cuidar
nuestro cuerpo de los microbios, también es importante cuidar nuestra mente
de las ideas infecciosas que rondan por el mundo, para mantener una higiene
mental.
Valores estéticos o artísticos: Te ayudan a
captar la belleza o a producirla por medio de obras de arte. Te llevan al
gozo de la armonía a través del arte: la música, baile, pintura, escultura,
etc.
Valores morales: Tienen que ver
directamente con la bondad o la maldad de los actos humanos, tienen una
relación directa con las virtudes, que no son actos aislados, sino una
disposición habitual y permanente de hacer el bien. Son hábitos buenos,
actitudes de vida, que te llevan a actuar siempre buscando el bien, en
cualquier lugar y circunstancia. Dentro de éstos valores, está el de la
voluntad, que te permite alcanzar fuerza y solidez de carácter, dominio de
tus pasiones e instintos, constancia en tus determinaciones y propósitos,
energía en tus decisiones.
Valores religiosos: Estos te llevan
directamente a tu fin último. Son los que permiten tu relación personal con
la fe que es fundamento de todos los demás valores. Este tipo de valores
intervienen en toda persona, que al alcanzarlos empieza a actuar dirigida
por la fe.
Los
valores sirven de apoyo para guiar nuestro comportamiento, cuando tenemos
claro cuáles son nuestros valores creemos en ellos, por que realmente los
entendemos y actuamos de acuerdo a los mismos.
Los
valores en la sociedad se han ido esfumando, es una realidad que estamos
viviendo; su origen está en acostumbrarse a seguir los dictados de la
conciencia en busca del bien y en la aversión al mal. Para lo cual el ser
humano por su dignidad de persona, logra con esfuerzo irse liberando de la
cautividad de las pasiones, así podrá irse habituando a vivir con respeto a
las personas, a sus bienes, a sus derechos y deberes de justicia social,
legal, distributiva y conmutativa. Sobre todo, a la justicia superior que es
el amor a los demás.
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